Mariano está empeñado en ser una de las revelaciones de la temporada. Cuando todo el mundo le daba por liquidado, el delantero ha resurgido de sus cenizas para convertirse en el atacante de moda en este inicio de curso. Ante el Rayo logró el tanto del empate a cinco minutos del final para truncar la primera victoria de la temporada del conjunto vallecano, al que, como ya sucedió en la primera jornada, se le escaparon los puntos en los instantes finales del partido. Los de Vallecas incluso pudieron perder si Toni Martínez no hubiera mandado al cielo de Leganés un balón que olía a gol.
La primera parte fue de lo más entretenida. Ambos equipos salieron decididos a no especular y a buscar la portería contraria, y eso permitió ver un puñado de ocasiones para cada conjunto. Con un juego vertical y profundo, el Rayo llegaba hasta los dominios de Sivera con capacidad para hacer daño, aunque a sus rematadores les faltó afinar la puntería.
Beñat San José apostó por colocar a Pathé Ciss en el centro del campo y dar entrada a Jozhua y Pelayo en defensa. La idea del técnico rayista era contrarrestar el poderío del Alavés en la medular, con Blanco como principal referente.
A los 15 minutos tuvo lugar el primer contratiempo del partido para los locales. La musculatura de Isi decía basta y el jugador tuvo que abandonar el terreno de juego. Beñat metió a Nteka en punta y retrasó la posición de Camello para que hiciera las funciones de Isi. Una tarea nada sencilla.
El Alavés también buscaba la portería de Batalla. De hecho, tuvo las dos mejores ocasiones de la primera parte en las botas de Toni Martínez. En la primera, el balón se marchó rozando el palo tras un remate desde corta distancia. En la segunda, se topó con la madera.
No faltó la polémica con un gol anulado al Rayo Vallecano en el minuto 35. Munuera Montero dio inicialmente validez al tanto, pero rápidamente le advirtieron por el pinganillo de que la jugada tenía dos acciones revisables. Efectivamente, Sivera no logra despejar un córner al recibir una carga de Camello y, posteriormente, Pablo Ibáñez introducía la pelota en su propia portería al intentar despejar. Sin embargo, previamente el balón había golpeado en el codo de Pelayo. El árbitro andaluz anuló finalmente el tanto tras revisar la acción en el monitor por la mano del central rayista.
Tras el descanso, el Rayo entró al partido haciendo honor a su nombre y, apenas dos minutos después de la reanudación, Camello abría el marcador al culminar una buena jugada de Andrei Ratiu.
Tras el gol, el encuentro se convirtió en un auténtico folletín. Batalla se lesionó en un encontronazo con Toni Martínez. El colegiado no detuvo el juego ni el Alavés echó el balón fuera. La acción terminó con una falta en la frontal del área a favor del conjunto vitoriano, mientras el meta rayista permanecía dolorido sobre el césped. El partido estuvo detenido durante cerca de cinco minutos y, finalmente, Beñat se vio obligado a agotar las ventanas de cambios a falta de media hora para el final del encuentro. Una situación que acabó siendo decisiva. Quique, por su parte, daba entrada a Mariano, héroe del equipo en la pasada jornada, y a Denis Suárez.
El partido ganó en intensidad y era el Alavés el que buscaba con mayor convicción la portería contraria, haciendo sufrir al Rayo.
Se mascaba el empate y este llegó a pocos minutos del final con la firma de Mariano, que aprovechó un error garrafal de Andrei Ratiu para quedarse mano a mano con Cárdenas y batirlo por abajo.
El Rayo Vallecano sufrió hasta el final, superado por un Alavés con más piernas que su rival. Para los de Quique, el punto conseguido en Butarque es oro puro.





