El Nuevo Mirador fue escenario de uno de esos partidos en los que el fútbol no reparte justicia según los números. El Algeciras CF, con menos balón y menos ocasiones, derrotó 1-0 al Rayo Majadahonda en la sexta jornada del Grupo 2 de la Primera Federación gracias a un tanto de su central Fran Carmona, que apareció cuando más lo necesitaban los locales para firmar tres puntos de oro en la pelea por salir de los puestos de abajo.
Algeciras: Iván Moreno; Carmona, Ángel Gómez, Víctor Ruiz (Castro, 46’), José Carlos; Diego Iglesias (Javi Avilés, 57’), Iván Turrillo (Dani Garrido, 78’), Jony Álamo, Tomás Sánchez; Pau Martínez (Joe Riley, 83’) y Juanma García (Raúl Rubio, 78’).
Rayo Majadahonda: Prieto; Dani Gallardo (Cambra, 71’), Dani Ramos, Sina, Óscar Mesa; Antonio Amaro (Del Pozo, 57’), Tarsi; Íñigo Ramos (Ismael, 71’), Neco Celorio (Sotillos, 71’), Yuya Yoshimura (Gonzalo, 78’); y Manin.
Árbitro: Caro Mogío, del colegio extremeño. Amonestó a los locales Ángel Gómez, Tomás Sánchez e Iván Turillo; y a los visitantes Manin, Dani Gallardo, Dani Ramos, Ismael, Sotillos, Cambra y Del Pozo.
Un gol de pizarra en la hora de partido
El marcador se mantuvo intacto durante toda la primera mitad (0-0 al descanso) en un choque trabado, con muchas interrupciones —34 faltas en total entre los dos equipos— y poco espacio para el lucimiento. El guion lo rompió el Algeciras en el minuto 69. Óscar Castro, que había entrado al inicio de la segunda parte sustituyendo a Víctor Ruiz, colgó un balón al área que Fran Carmona empujó a la red para el 1-0 definitivo. Fue la jugada que justificó el único detalle que el Rayo no pudo igualar: la gran ocasión. El Algeciras generó una "gran ocasión" en todo el encuentro y la transformó; el Majadahonda no creó ninguna.
El técnico local dibujó un planteamiento marcadamente conservador, con un 5-4-1 pensado para resistir, mientras que el Rayo salió con un 4-2-3-1 más ambicioso. La apuesta por la solidez le salió redonda al Algeciras.
El Rayo dominó el balón pero no la portería
Las estadísticas dibujan a un visitante dueño del juego: 60% de posesión, 500 pases frente a 322, 59 entradas al último tercio por 38 de los locales y 10 remates por 6. Sin embargo, el Majadahonda solo logró llevar tres de esos disparos entre los tres palos, y el meta Iván Moreno —uno de los grandes protagonistas del día con un 7,6 de valoración— apenas tuvo que emplearse a fondo, firmando tres paradas y dos salidas acertadas fuera del área.
El dato más revelador es el de las grandes ocasiones: cero para un equipo que acumuló control pero no mordiente. En el otro arco, Miguel Prieto solo pudo evitar un remate, el que acabó costándole el partido llegó por alto, precisamente el terreno donde el Algeciras fue más eficaz.
El Rayo tuvo un susto añadido en el minuto 90, cuando el VAR anuló un gol a Joe Riley que habría sentenciado por partida doble para los locales. No hizo falta.
Disciplina al límite para el visitante
Si algo lastró al Majadahonda fue la indisciplina. El conjunto madrileño vio siete tarjetas amarillas, por solo dos del Algeciras. Daniel Gallardo, Manin Gonzaga, Daniel Ramos, Ismael Álvarez, David del Pozo, Alejandro Sotillos y José Cambra fueron amonestados, un reguero de amarillas que refleja la frustración de un equipo que no encontró la manera de traducir su superioridad en el juego en peligro real.
Fran Carmona no solo marcó: fue el mejor sobre el césped con un 8,1 de valoración, completando además 8 despejes, 2 entradas ganadas y 7 duelos ganados. Una exhibición defensiva coronada con el gol. A su lado, Tomás Sánchez (7,1) aportó equilibrio en banda con 72 toques y 8 duelos ganados, y Pau Martínez (7,0) fue de los más incisivos en ataque pese a la escasez de ocasiones locales.
En el Majadahonda, los más destacados fueron Tarsi Aguado (7,3), que controló el centro del campo con un 98% de acierto en el pase, junto a Óscar Mesa y Neco Celorio, ambos con 7,1. Mesa repartió tres pases clave y Celorio otros dos, pero ninguno encontró rematador. El capitán Daniel Ramos fue el futbolista con más balones tocados del encuentro (94) y firmó cuatro intercepciones, prueba del dominio estéril de los suyos.
Lo que dice la clasificación
El triunfo tiene un valor doble en la zona baja del Grupo 2. El Algeciras sube hasta los 7 puntos y se coloca decimoquinto, con un balance de 2 victorias, 1 empate y 3 derrotas, respirando por encima de la línea de peligro tras encadenar un resultado que le permite mirar hacia arriba. Los andaluces quedan ahora empatados a puntos con el Gimnàstic de Tarragona (14º) y a solo dos del Antequera, la UD Ibiza y el Huesca, que marcan la zona templada de la tabla.
Para el Rayo Majadahonda, en cambio, la derrota ahonda la crisis. Los madrileños se quedan con 4 puntos en el puesto decimoséptimo, fruto de 1 victoria, 1 empate y 4 derrotas, y siguen instalados en una zona incómoda con apenas cinco goles a favor en seis jornadas. Comparten renta con el CE Europa y solo aventajan en dos puntos al CD Teruel (19º) y en tres a la Juventud Torremolinos (20º), colista. La sensación de que el equipo juega bien pero no suma es el gran problema que debe resolver cuanto antes el cuadro visitante.
El Algeciras-Rayo Majadahonda fue un recordatorio de que en la Primera Federación la eficacia pesa más que el estilo. El Majadahonda tuvo el balón, el campo y las ideas; el Algeciras tuvo el gol. En una categoría tan igualada, donde apenas cuatro puntos separan al decimoquinto del séptimo en el Grupo 2, saber ganar partidos feos es un activo tan valioso como cualquier otro. Fran Carmona, central reconvertido en héroe por un día, lo entendió a la perfección.





