España levanta la Copa del Mundo y el Balón de Oro toma otro camino. Ocurrió con la generación de Sudáfrica y se ha repetido con la de 2026. Entonces ganó Leo Messi. Ahora, Harry Kane. Ni el gol de Andrés Iniesta, ni la batuta de Xavi Hernández, ni el fútbol de Lamine Yamal, ni el mando de Rodri han servido para unir los dos trofeos en el mismo año. Dos selecciones campeonas, separadas por dieciséis años, comparten una fotografía: la de sus referentes aplaudiendo al ganador.
Esta vez, la distancia con el premio ha sido mayor. Kane se impuso por delante de Kylian Mbappé y dejó a Lamine tercero y a Rodri cuarto. España colocó a dos campeones del mundo entre los cuatro primeros. Ninguno alcanzó los dos escalones más altos. El Mundial volvió a llenar sus candidaturas de argumentos y el desenlace devolvió una sensación conocida entre los aficionados españoles.
En 2010, Iniesta llegó a la votación con el gol de Johannesburgo, el que cambió la historia de la selección. Xavi había puesto orden y sentido al juego del primer campeón mundial español. Ambos compartieron la terna final con Messi, que conquistó el premio con el 22,65% de los votos. Iniesta fue segundo, con el 17,36%, y Xavi tercero, con el 16,48%. Aquella ceremonia se celebró en enero de 2011 y reconocía los méritos del año anterior. Los tres futbolistas del Barcelona ocuparon el podio de una edición que dejó al autor del gol de la final a un paso del trofeo.
Italia conserva el precedente que alimenta la comparación. Fabio Cannavaro levantó el Mundial de 2006 como capitán y recibió meses después el Balón de Oro. Gianluigi Buffon terminó segundo. Ganar el Mundial no es sinónimo de que un jugador se lleve el trofeo. Salvo el caso de Messi, que ganó en 2023 tras el Mundial de 2022, eso no ocurría desde 2006 con Cannavaro. Los dos primeros puestos fueron para dos pilares de aquella selección. España no ha podido reproducir ese reparto en ninguno de sus dos años de gloria mundialista. El premio también valora la temporada con los clubes y ganar el Mundial nunca ha garantizado el desenlace de la votación.
La particularidad de 2026 está en todo lo que sucedió antes de la coronación de Kane. España acumuló siete premios individuales y el Barcelona recibió el reconocimiento al mejor equipo femenino. Hubo ganadores españoles entre los jóvenes, bajo los palos y en los banquillos. La gala fue encadenando nombres nacionales hasta convertir el último galardón en la pieza que faltaba a una noche de enorme protagonismo español.
Alexia Putellas firmó el mayor éxito con su tercer Balón de Oro. Su victoria prolonga una secuencia de seis ediciones consecutivas repartidas entre ella y Aitana Bonmatí, tres para cada una. El fútbol femenino español lleva más de un lustro poniendo nombre al premio. Alexia volvió a subir al escenario para recoger un trofeo que ya había levantado dos veces y dio continuidad a esa hegemonía.
Lamine Yamal y Vicky López recibieron los galardones al mejor talento joven. Unai Simón y Cata Coll fueron elegidos mejor portero y mejor portera. Luis de la Fuente y Pere Romeu se llevaron los reconocimientos a los mejores entrenadores. Junto al premio de Alexia y al del Barcelona femenino, completaron una colección que extendió el protagonismo español por casi todas las categorías de la ceremonia.
El último nombre de la noche fue el de Harry Kane. Lamine quedó tercero, un puesto por detrás del que ocupó Iniesta en 2010; Rodri, cuarto, también uno por debajo de Xavi en aquella edición. Dieciséis años después de la ceremonia que coronó a Messi, los dos principales candidatos de la campeona del mundo volvieron a contemplar la entrega del Balón de Oro desde sus asientos.
El once ideal del Balón de Oro, según el ranking por puesto, reúne talento para imaginar cualquier combinación: Mbappé, Harry Kane y Lamine Yamal forman el ataque, con Messi y Kvaratskhelia por detrás y Rodri encargado de dar equilibrio. Una alineación de vocación ofensiva con marcado acento español: cinco de sus integrantes pertenecen a la selección de Luis de la Fuente. Unai Simón ocupa la portería; Cucurella y Pau Cubarsí acompañan a Achraf Hakimi y Willian Pacho en defensa; Rodri dirige las operaciones y Lamine pone el desborde por la derecha. Casi medio equipo para España en un once que invita a imaginar a Messi y Lamine asociados, a Mbappé con espacios y a Kane pendiente del remate.




