El Málaga CF encara una semana exigente antes de disfrutar de un largo parón internacional. Celta, Villarreal y Getafe serán los tres próximos rivales del conjunto blanquiazul antes de que la competición eche el freno durante dos fines de semana consecutivos: el del 26-27 de septiembre y el del 3-4 de octubre.Una pausa que Juanfran Funes considera necesaria. El técnico lojeño entiende que su plantilla apenas ha tenido tiempo para recuperar después del ascenso conseguido en Almería y del posterior esfuerzo que supuso preparar el regreso a Primera División. El calendario no dio tregua y ahora aparece una ventana para recuperar fuerzas y, sobre todo, trabajar aspectos que todavía necesitan tiempo.Pero el descanso no será absoluto. El Málaga CF quiere aprovechar el parón para mantener el ritmo competitivo y tiene previsto disputar dos encuentros amistosos durante esas semanas. La intención es que el equipo no pierda tensión competitiva y pueda seguir evolucionando antes de retomar LaLiga.La idea inicial era que el Trofeo Costa del Sol se disputase precisamente durante esta ventana internacional. En el club se valoraba la posibilidad de atraer a un rival de entidad, aunque finalmente los acontecimientos modificaron los planes. El cambio de fecha del duelo ante el Atlético de Madrid, motivado por la presencia de numerosos internacionales en la final del Mundial entre España y Argentina, permitió adelantar el partido de presentación frente al Fulham.Ahora, el objetivo pasa por encontrar dos rivales que permitan elevar el nivel de exigencia. El Málaga no contempla enfrentarse al Atlético Malagueño y tampoco quiere asumir el peso organizativo de los amistosos. En La Rosaleda están atentos, especialmente, a los equipos que puedan realizar un 'mini stage' en el Marbella Football Center durante esas fechas.Una de las opciones que se ha manejado es la del Aston Villa de Unai Emery. El conjunto inglés estará en Andalucía el 2 de octubre para enfrentarse al Sevilla en el Trofeo Antonio Puerta. Un duelo marcado por el recuerdo de Antonio Puerta, por el aniversario de su fallecimiento y por el regreso a Nervión de Emery, técnico que llevó al conjunto sevillista a conquistar tres Europa League consecutivas entre 2014 y 2016.La prioridad del Málaga es clara: aprovechar el parón para seguir creciendo. Funes ya dejó entrever la importancia que puede tener esta pausa después de un inicio de temporada especialmente intenso. “Es un parón que nos puede venir bien. Todo pasó muy rápido y podemos coger aire para ajustar todo, poder ensamblar el equipo. Hay jugadores que prácticamente están haciendo su pretemporada ahora. Será un buen momento para asimilar algunas cosas que, por lo que estamos viviendo ahora, no hemos llegado a hacer”.El Málaga tendrá así la oportunidad de hacer un pequeño reseteo sin desconectar del todo. Dos amistosos servirán para mantener la competición en las piernas y, al mismo tiempo, varias sesiones de entrenamiento permitirán a Funes trabajar con mayor margen.El regreso a LaLiga está previsto para el 9 de octubre, con el Espanyol como rival en La Rosaleda. Será entonces cuando el técnico granadino espera empezar a ver una versión más asentada de su equipo y una mayor adaptación a la exigencia de Primera División.
El Málaga busca hacer una segunda pretemporada en octubre





