Son cada vez más personas y celebridades del mundo del fútbol las que critican la gestión la FIFA y de Gianni Infantino. Una situación que cada vez parece más insostenible y delicada en términos deportivos y políticos. Los últimos en pronunciarse han sido Emmanuel Petit y Mikaël Silvestre pidiendo una solución inmediata: "Ya basta".
Según Reuters, junto a los dos exjugadores, un grupo de estrellas mundiales, entre los que aparecen los campeones del mundo franceses Bixente Lizarazu y Robert Pirès, así como Didier Drogba, Emmanuel Adebayor, Juan Sebastián Verón, Claudio Pizarro, Lucy Bronze y Briana Scurry, han pedido una reforma que se produzca ya a la propia FIFA.
Hacemos un llamado a todos los actores del fútbol para que den un paso al frente y ayuden a redefinir el futuro de nuestro deporte.
Este es un llamado que nos une a todos, desde el fútbol base hasta la élite.
Dentro de la FIFA hay buenas personas que quieren recuperar la confianza, pero una nueva era requiere un cambio estructural: que jugadores y aficionados tengan una voz real y directa en la manera en que se gestiona el fútbol.
Quienes pisan el campo de juego y quienes llenan las gradas merecen tener una voz auténtica para que, juntos, podamos redefinir el futuro del fútbol.
La comunidad futbolística ha guardado silencio durante demasiado tiempo.
Por los aficionados, por los jugadores y por el bien del fútbol, no volveremos a guardar silencio.
Como jugadores, el fútbol nos lo ha dado todo y nosotros le hemos dedicado nuestras vidas.
Entre todos, hemos jugado en los escenarios más importantes del fútbol y hemos defendido con orgullo los colores de nuestras selecciones. Pero sabemos que ninguno de nuestros logros habría sido posible sin los aficionados, cuya pasión y compromiso son la base de este deporte.
Compartimos las mismas preocupaciones que millones de aficionados en todo el mundo. Al igual que ellos, hemos visto cómo el deporte que amamos se ha ido alejando de sus valores fundamentales bajo el actual liderazgo de la FIFA.
Durante demasiado tiempo, hemos visto cómo se han tomado decisiones importantes sin consultar ni tener en cuenta a los jugadores, y sin considerar a los aficionados que sostienen este deporte.
El cambio es necesario. El poder ha nublado la capacidad del actual liderazgo para distinguir entre sus propios intereses y lo que realmente es mejor para el fútbol.
Los acontecimientos recientes han hecho imposible seguir guardando silencio. Ya basta.





