Si quedaba alguien por conocer a Michael Olise, el Mundial se está encargando de tapar esos pequeños huecos de reconocimiento. El mejor socio de Kylian Mbappé en Francia se está destapando como un secundario de lujo en la selección a la que todos dan como favorita para llevarse el título, pero más allá de sus jugadas y sus pases, en el duelo ante Irak ha llamado la atención un detalle de su pierna.
El 11 de Francia luce una gran cicatriz en la parte posterior de su muslo izquierdo, fruto de una lesión sufrida en la Eurocopa sub 21 en 2023, que le mantuvo varios meses de baja. Un desgarro en los isquiotibiales que se complicó y le acabó provocando incluso problemas en la rodilla.
Estados Unidos, de hecho, le debe traer a Olise recuerdos de aquella recuperación. El extremo galo visitó las instalaciones del Inter Miami para acelerar su vuelta a los terrenos de juego, con la intención de regresar en septiembre a la Premier League, después de haberse perdido toda la pretemporada. Pero otro problema muscular, una recaída, complicó los planes de un Olise que no regresó al césped hasta noviembre.
De aquella lesión Olise sufrió una 'réplica' unos meses después, todavía en el Crystal Palace, que le obligó a parar de nuevo dos meses en febrero y marzo. Esta vez, eso sí, su recuperación fue total y al final de temporada el Bayern decidió gastarse más de 50 millones de euros para ponerle su camiseta, pese a las lesiones. Apuesta ganadora.





