Giorgi Kochorashvili está a punto de convertirse en el octavo refuerzo del Sevilla este verano tras las llegadas de Odysseas Vlachodimos -nueva cesión-, Juan Iglesias, Sangante, Guridi, Robbie Ure, Julio Díaz y Fran González. El centrocampista ya está en Sevilla para pasar el reconocimiento médico y firmar su nuevo contrato que le vinculará al conjunto nervionense hasta 2030.
Después del último tira y afloja con el Sporting de Portugal, y tras resolver los trámites burocráticos que quedaban, el georgiano llega a tiempo incluso para viajar a Bilbao con sus nuevos compañeros si García Plaza lo considera oportuno. La operación se ha dilatado más tiempo de los esperado. Y lo deseado. Finalmente, el club nervionense pagará algo más de 4 millones de euros por el traspaso del jugador, sin incluir variables. El Sporting pagó en su momento 5,5 millones al Levante por su contratación y quería recuperar lo invertido, aunque finalmente ha tenido que rebajar algo sus pretensiones.
Tras la salida de Sow al Genoa, el Sevilla centró todos sus esfuerzos en el georgiano, con quien llegó a un acuerdo hace un par de semanas, pero no ha sido una negociación ni mucho menos sencilla. Kochorashvili tenía claro que quería regresar a la liga española y no fue convocado por el técnico Rui Borges para las dos primeras jornadas de la Primeira Liga, ante Vitoria Guimarães y Estrela Amadora.
Su nuevo entrenador, Luis García Plaza, ha sido cuestionado esta mañana por la llegada del centrocampista en la rueda de prensa previa al partido de mañana en San Mamés. No descarta que pueda tener minutos. "Contento de que se incorpore un jugador más y más en una posición que para nosotros es importante. Va a viajar y vamos a conocerle. Yo he hablado con él varias veces. Estará en el banquillo y lo normal es que no participe, pero a lo mejor podemos utilizarlo, porque Robbie la semana pasada entrenó un día y jugó media parte", dijo.





