Con 12 años hay niños que han pegado el ‘estirón’ y otros que lo dejan para un poco más adelante. El caso de Hugo Galdeano, hijo de exfutbolista, es de los que se está cocinando a fuego lento. El más menudo del equipo, pero también del torneo, es el niño con más talento, con bastante diferencia, de los que pisó los campos de la ESPN en Orlando. El Barça tiene en el hijo de Apoño un diamante que reluce con fuerza.
El chico tiene regate, disparo, desparpajo a raudales y sobre todo, una visión de juego que es imposible entrenar. Le sale natural. Un pase filtrado, un ligero toque para poner a un compañero en ventaja, un centro medido, una pisada con la cabeza mirando al frente. En definitiva un estilo de juego muy La Masía y bastante reconocible en los mejores jugadores del mundo. “Mi ídolo es Pedri, he aprendido mucho de él y ya le he conocido”, asegura cuando se le pregunta por sus referente. No ha elegido mal jugador al que seguir de cerca.
Al margen de la calidad Hugo tiene características, lo necesita. Con su físico, o planta cara y va a todas o a esta edad, con chicos por encima del 1.75 cm tiene poco que hacer. En este último torneo de Orlando se hizo viral un enganchón con un jugador del Betis un par de palmos más grande que él. Acabó con expulsión de un minuto al rincón de pensar.
En el aspecto de la popularidad, el chico tampoco se queda corto. Su cuenta de Instagram, obviamente controlada y gestionada por su familia, cuenta con 180.000 seguidores y en ellas se puede comprobar que una multinacional como Nike ya le ha echado el lazo pensando en el futuro que le puede esperar.





