Kang-in Lee no solo ha demostrado su talento futbolístico en su primer entrenamiento con el Atlético, sino que también se está ganando el cariño de todos en el equipo por su calidad humana y su afán por integrarse lo más rápido posible. El jugador ha estado haciendo gestos para ejercer como el mejor anfitrión en la visita del equipo a Corea del Sur.
El último de estos gestos fue una cena de este viernes para los alrededor de 80 miembros de la expedición en Seúl, que incluye futbolistas, cuerpo técnico y médico, auxiliares, dirigentes y trabajadores de distintos departamentos. Aunque inicialmente se pensó que la invitación era solo para sus compañeros de equipo, Kang-in dejó claro que la invitación era para todos los miembros de la expedición.
Este gesto muestra la humildad y las ganas de integrarse de Kang-in, así como su deseo de devolver el cariño con el que ha sido recibido y de asegurarse de que todos se lleven un grato recuerdo de Corea. El jugador ya había demostrado su hospitalidad el jueves anterior, cuando dio la bienvenida a jugadores y cuerpo técnico en el hotel de concentración a su llegada.
Incluso había planeado recibir al equipo en el aeropuerto, pero tuvo que cancelar sus planes debido a problemas de seguridad causados por los centenares de hinchas enfervorizados que esperaban al Atlético. A pesar de esto, Kang-in ha seguido mostrando su compromiso con el equipo y su deseo de hacer que su estancia en Corea sea inolvidable.




