El técnico del Ceuta, José Juan Romero, ha manifestado su preocupación por la grave crisis migratoria e institucional que atraviesa la ciudad autónoma, llegando a cuestionar la idoneidad de disputar el encuentro fijado para este fin de semana. Romero ha reconocido que le da 'vergüenza y pudor' hablar de fútbol en un momento en el que la ciudad está viviendo una situación tan crítica.
El entrenador ha utilizado su posición para dar visibilidad a la emergencia local y criticar con dureza el desinterés que percibe fuera de las fronteras locales. 'Si de mí dependiera, el conjunto ceutí no saltaría al terreno de juego este fin de semana', ha afirmado, argumentando que ha llegado el momento de 'dar un firme golpe en la mesa' para denunciar una situación en la que no se está contando con la debida solidaridad del resto de España.
Romero ha contrapuesto la reacción institucional y mediática con la que se habría vivido si los mismos hechos sucedieran en cualquier otra provincia peninsular, donde está convencido de que las movilizaciones habrían alcanzado una dimensión infinitamente mayor. El técnico ha vivido de cerca la crisis migratoria de mayo de 2021 y ha advertido que la escalada actual es mucho más grave y no tiene nada que ver con lo vivido en aquel entonces.
La crisis ha traspasado la esfera del vestuario y ha afectado la vida personal de la plantilla y del cuerpo técnico. Romero ha confesado que tanto él como sus jugadores se encuentran 'profundamente afectados' por la situación, y ha revelado que su propia familia ha pospuesto una visita debido al 'miedo' a la situación. El entrenador ha advertido que, si la manifestación del pasado domingo no ha sido suficiente para despertar conciencias fuera de la ciudad, será necesario emprender 'otras medidas' para lograr que de una vez por todas se les escuche.




