Óscar Ureña se está convirtiendo en la estrella del Real Zaragoza con sus últimas actuaciones. Si ante el Cartagena se sacó de la chistera una gran asistencia en jugada individual que dio los tres puntos por el testarazo de su compañero Jaume Jardí, frente al Ibiza anotó un doblete nada más saltar al terreno de juego.
Lo más curioso es que su llegada al conjunto maño no estaba prevista. De hecho, todo se produce de forma rocambolesca cuando Emil Hansson, fichado en julio, abandona al club aragonés un mes después por motivos personales. Tras esa situación, Lalo Arantegui dio con el ex del Girona como reemplazante, que contaba con el visto bueno de Ibai Gómez, quien lo había dirigido con la selección de la República Dominicana.
Realmente era sorprendente que un jugador de su calidad estuviera libre, pero las lesiones le habían impedido seguir en Primera, donde debutó, o asentarse en la división de plata. Por fortuna, los caminos de ambos se cruzaron y pudo aterrizar en Zaragoza. En apenas unas jornadas ha demostrado su talento.
Sin ser titular todavía por no haber hecho pretemporada, Ureña ya ha conquistado al zaragocismo con sus asistencias y goles que han colocado al cuadro blanquillo en la segunda posición. Este domingo contra el Teruel sí estará en el once si no ocurre nada extraño y buscará prolongar su buen momento delante de su afición.





