El Barcelona sigue trabajando en busca de un delantero centro. Es la principal petición de Hans Flick. No es de ahora, sino desde el final de la temporada anterior, cuando se confirmó de manera definitiva la salida de Robert Lewandowski. Sin el polaco, unido a las bajas de Ferran y Rashford, al técnico alemán le faltan muchos goles y, por ello, necesita un goleador en su plantilla.
Todas las miras están puestas en Julián Álvarez. Es el gran objetivo que se marcó la Dirección Deportiva. Sin embargo, pasan las semanas y no se avanza en esta operación. El Barcelona está a la espera de un movimiento de Julián para desbloquear la negociación con el Atlético. Este no se produce y todo está en punto muerto. El tiempo se acaba porque estamos a dos semanas del cierre del mercado.
El Barça no espera con los brazos cruzados y Deco ya tiene alternativas por si no se concreta lo de Julián. Uno de los candidatos a venir al Barcelona es Lautaro Martínez. El director deportivo del Barcelona ha comenzado a trabajar en el tema. Ya hubo conversaciones con el entorno del jugador para conocer la disponibilidad del argentino. Por aquí no habría problema: si se presenta la oportunidad, Lautaro iría al Camp Nou.
El equipo italiano no quiere desprenderse de su principal estrella y ha declarado intransferible al delantero. Habrá que esperar a ver si las negociaciones podrían hacer pensárselo mejor a un Inter que por ahora no quiere oír hablar de una posible salida de su mejor jugador.
No es el único jugador que está en el punto de mira por si falla lo de Julián Álvarez. También se está siguiendo a dos futbolistas del Villarreal: Mikautadze y Ayoze. Son dos jugadores del agrado de Flick y con un perfil diferente, tanto por sus cualidades como jugadores como por el precio de cada uno. El primero de ellos es mucho más caro, con una cláusula de rescisión de 78 millones.
El Villarreal, que ya sabe del interés del Barcelona, está pendiente de que el club azulgrana tome una decisión definitiva, ya que, si se lleva a uno de sus jugadores, deberá buscar en el mercado un sustituto. Así que todo está en el aire mientras no se resuelva de manera definitiva la posible incorporación de Julián. En el Barcelona piensan que las palabras del Cholo, en las que respaldó a la afición que gritó contra el delantero en el partido del miércoles, pueden precipitar una reacción del delantero.




