Se ha repuesto muy rápido el Real Murcia del varapalo de la Copa Federación con un triunfo muy importante ante el Nàstic de Tarragona. No en su mejor partido, ya que la presión alta del Nàstic de Tarragona dificultaba la salida de balón de los murcianos. Pese a ello, el dominio evidente de los locales, que están en un buen momento de forma, han hecho que, sin haber tenido efectividad, sumen el tercer triunfo seguido en casa y se afiancen en las posiciones altas de la tabla.
No se encontraba muy cómodo el cuadro de Sergi Guilló durante el inicio del partido, pero, tras soportar algún que otro susto en la salida de presión, tuvo el premio del gol en el minuto 13: un gran control de Flakus sirvió para que Jorge Mier, que llegaba como un puñal en la banda derecha, pusiese un centro que fue rematado con éxito por el ariete esloveno. El delantero, de esta forma, desataba la alegría en el Enrique Roca y se quitaba todo tipo de presión, como así escenificó en la celebración, ya que llevaba sin marcar desde la primera jornada.
Poco después, una brutal parada de Dani Jiménez evitaba el empate de los tarraconenses. Pese a ello, el Murcia no le perdió la cara al encuentro ni se vino abajo, y, con un juego muy pocas veces visto en la Capital del Segura, no cejaba en su empeño de aumentar la ventaja en este primer tiempo. Los granas, con el talento de Javi Moreno y Chema Núñez, y la velocidad de Jorge Mier, hacían de la banda derecha su principal amenaza y generaban ocasiones de gol, aunque sin éxito.
No obstante, no todo iba a ser un camino de rosas para los locales, ya que, en los últimos compases de la primera mitad, el Nàstic iba a arrinconar al equipo pimentonero y tuvo cerca el empate en más de una ocasión. Para fortuna murcianista, el choque se iba a vestuarios con 1-0 en el marcador.
Con un cambio en las filas visitantes y sin retoques por parte pimentonera daba comienzo segunda mitad que, en sus primeros compases, no iba a tener mucha actividad. Los de Guilló seguían teniendo el dominio del encuentro, pero sin tener suerte de cara a portería más allá del tanto tempranero de Flakus. La nota negativa la ponía Jorge Mier, quien, tras un golpe, tuvo que ser sustituido y abandonaba el campo renqueante.
Pasaban los minutos y la angustia se apoderaba de una grada impaciente, pese al resultado, con los suyos. Un nerviosismo que se acabaría en el minuto 81 después de que Óscar Gil cabecease un córner y suyos remate acabase en el fondo de la red. Este segundo gol trajo la tranquilidad de manera definitiva a los asientos de un Enrique Roca que empezaba a poner el foco en el próximo encuentro de este miércoles a las 20.30 ante el eterno rival, el FC Cartagena, en el choque aplazado correspondiente a la jornada cinco.
Real Murcia: Dani Jiménez, Cristo Romero, Alberto González, Héctor Pérez (Rojas, m. 79), Jorge Mier (Eloy Giménez, m. 66), Óscar Gil, Javi Mier (Yoldi, m. 79), Chema Núñez (Palmberg, m. 54), Javi Moreno (A. Bustos, m. 54), Joel Jorquera, David Flakus.
Nàstic de Tarragona: Vicent Abril, Manuel Royo, Athuman, Joseda, Subirats (Gabarri, m. 66), Meshak, Montalvo, Almansa (Villote, m. 80), Carlos Segura (Marco, m.75), Joan Prohens (Borja Sánchez, m. 46), Diego Gómez (Bakiš, m. 66).
Goles: 1-0 Flakus, m. 13; 2-0 Óscar Gil, m. 81.
Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada del Grupo II de la Primera RFEF. Asistieron 15.013 espectadores.





