A falta de recibir alguna oferta importante por sus jugadores estrella, el Villarreal ha encontrado una fuente de ingresos en las ventas de exjugadores por los que mantiene derechos. Un ejemplo reciente es el del egipcio Haissem Hassan, cuyo traspaso al Celtic de Glasgow ha generado un ingreso de más de dos millones de euros para el club castellonense.
Además, el Villarreal también ha ingresado algo más de un millón de euros por el traspaso de Fer Niño del Burgos al Elche, gracias a una cláusula de plusvalía que se había establecido en su momento. Estos ingresos se suman a los obtenidos por la venta de Ramon Terrats y Alex Forés, que regresaban de sus cesiones.
Otras operaciones en curso, como la posible venta de Ivan Martín, pueden aumentar la cuenta. El Villarreal también puede beneficiarse del mecanismo de solidaridad establecido por la FIFA, que redistribuye un 5% del total de cualquier transferencia entre los clubes que formaron al jugador entre los 12 y los 23 años. Esto podría generar ingresos adicionales en caso de que se cierren operaciones como los traspasos de Rodri Hernández y Nicolás Jacskon.
En total, el Villarreal ha obtenido ingresos significativos a través de estas operaciones, lo que ha contribuido a que su saldo de mercado sea positivo en un año en el que apostaba por cuadrar cuentas. Estos ingresos pueden ser fundamentales para el club en un mercado donde la competencia es feroz y los recursos económicos son clave para mantener la competitividad.





