El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha expresado su entusiasmo por la final del Mundial que se disputará entre España y Argentina. A su juicio, es una final perfecta que combina a las dos mejores selecciones del ranking, el último gran escenario de Leo Messi y la aparición de Lamine Yamal. Infantino considera que esta final es 'una bendición de los dioses del fútbol' y que supera cualquier guion imaginable.
Infantino destaca que las dos selecciones han demostrado su valía durante el campeonato y que han jugado de manera excepcional. También se detiene en la imagen que concentrará las miradas: Messi, a sus 39 años, frente a Lamine Yamal, la estrella que representa el futuro del fútbol. El presidente de la FIFA pronostica que la final será 'como unos fuegos artificiales' y que 'el mundo se va a parar' para ver el partido que se disputará ante 3.000 millones de personas.
El presidente de la FIFA hace balance de un campeonato que define como 'el mejor que se ha disputado hasta ahora'. Destaca la respuesta del público, el impacto internacional y el ambiente vivido durante las últimas semanas. Reconoce que sus previsiones se han quedado pequeñas ante la magnitud del torneo y que 'hay una felicidad en todo el mundo'. Infantino también destaca la convivencia entre aficionados y la ausencia de incidentes importantes durante el torneo.
Infantino concluye que 'es el mejor Mundial de la historia' y que ha sido 'absolutamente espectacular, único e increíble'. El presidente de la FIFA subraya que el fútbol ha demostrado su capacidad para unir a la gente y crear historias que solo este deporte puede escribir y convertir en leyenda.




