La locura del precio de las entradas en este Mundial ha alcanzado su punto máximo en la final, con cifras desorbitadas y indignantes para muchos aficionados y la propia Federación Española. En la web oficial de reventa, supervisada por la FIFA, se llegaron a ofrecer entradas exclusivas de hasta dos millones de euros, aunque no se confirmó si se vendieron.
Según SeatPick, la entrada más barata para ver a España en la final cuesta 4.451 euros, una cifra desorbitada para cualquier aficionado. La entrada más cara, en estos momentos, es de 188.803 euros, algo que solo está al alcance de muy pocos para la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey del próximo domingo.
El presidente de la Federación Española de Fútbol, Louzán, criticó estos precios en una entrevista a la Cadena Ser antes del encuentro ante Francia. Louzán destacó que los precios de las entradas, unidos a los costes de vuelos y hoteles, hacen que sea muy difícil para muchos aficionados españoles asistir a la final.
La FIFA había fijado cuatro categorías de precios para el torneo: 11.000, 5.500, 3.600 y 800 dólares, según L'Equipe. Sin embargo, estos precios se han disparado a medida que ha avanzado la competición, lo que ha generado una gran indignación entre los aficionados y la propia Federación Española.




