El Mundial de Pedro Porro tiene una explicación sencilla. Su rendimiento ha llamado la atención del mundo del fútbol, pero no de quienes le conocen desde niño. 'Es el mismo jugador de hace años, pero la gente no lo sabía', aseguran aquellos que han visto crecer de cerca al de Don Benito.
Benito Cerrato fue uno de los primeros entrenadores en la vida futbolística de Pedro Porro. 'Aquí, con nosotros, era delantero o media punta, pero solía ser delantero. Era el chico gol, el chico que nos hacía los goles, el chico que te daba todas la alegrías, tanto en alevín, como en infantil, como en cadete', relataba cuando este diario visitó Don Benito en la previa del Mundial.
Unas palabras que explican a la perfección los dos goles de Pedro en esta Copa del Mundo. Ese olfato, esa forma de definir... no es típica de un lateral, es más propia de un delantero. Aunque el Mundial de Pedro va mucho más allá de los goles y las asistencias.
Ha demostrado que es uno de los mejores del mundo en su posición y lo ha hecho ante Cristiano, Mbappé o Doku. Su conexión con Lamine ha generado una sinergia en la banda derecha que De la Fuente supo leer antes que nadie y que tiene parte de culpa de que la Selección este en la final del Mundial.




