El rey neerlandés Willem-Alexander y la reina Máxima se unieron a la fiesta de Curazao tras el histórico empate sin goles ante Ecuador en la Copa del Mundo.
Los monarcas visitaron el vestuario del combinado caribeño y celebraron junto a los jugadores un resultado que quedará grabado para siempre en la historia del país.
El 0-0 frente a Ecuador permitió a Curazao sumar el primer punto mundialista de su historia. Como país constituyente del Reino de los Países Bajos, la presencia de los reyes tuvo un significado especial.
Lejos del protocolo, Willem-Alexander y Máxima se dejaron llevar por la euforia del momento y vivieron desde dentro la fiesta de un vestuario que acababa de escribir la página más importante del fútbol curazoleño.





