Michael Olise, la nueva estrella de Francia, pasó desapercibido en la zona mixta del MetLife Stadium después del triunfo ante Senegal, como de costumbre, con su chándal, capucha y bolsa de mano. Esta imagen es muy habitual en el jugador, que es un fenómeno muy distinto en Les Bleus. Olise es el primer jugador de origen inglés en vestir la camiseta de Francia, pese a los intentos de la Federación Inglesa y del seleccionador Southgate por hacerle cambiar de opinión.
El Real Madrid ha mostrado interés en Olise, pero es probable que no emita señales de su intención durante el Mundial. El entrenador Deschamps ha comentado que 'Kompany ha desempeñado un papel fundamental en su evolución. Michael ha cuajado una temporada excepcional, demostrando eficacia y carácter. Hoy en día, es uno de los mejores jugadores del mundo, pero la atención mediática no es lo suyo. Lo que le importa es el campo; ahí es donde quiere vivir su vida'.
Thierry Henry, que conoció a Olise en los Juegos Olímpicos de París, ha profundizado sobre este perfil del jugador. 'Todos sabemos que sabe regatear. Tiene su propia visión del juego y de la vida, por eso a la gente a veces le cuesta entenderlo fuera del campo. Pero es un chico estupendo, alguien muy agradable'. Olise es conocido por ser comunicativo y bromista dentro del vestuario, como se demostró en su primera concentración con Francia, cuando rapeó delante de sus compañeros.
Olise tiene cuatro nacionalidades: nigeriana, francesa, argelina y inglesa. Fue su madre y el empeño de la Federación Francesa lo que pesó más a la hora de su elección. Es el tercer jugador internacional que no ha pasado por ningún club de Francia. Lo que sí le distingue del resto es que toda su formación fue en Inglaterra. Ahora, el Madrid y otros clubes están interesados en él, pero Olise parece que prefiere mantener su libertad y no atarse a ninguna marca deportiva.





