El entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, ha querido destacar la figura de sus jugadores por su gran actuación en octavos de final ante Francia. En este contexto, ha desvelado algunas historias personales de sus jugadores que reflejan su dedicación y sacrificio.
Alfaro ha compartido una historia conmovedora sobre uno de sus jugadores, Gill, quien tuvo que vender ropa para reunir fondos y salvar la vida de su hija. Esta revelación pone de relieve la lucha y el esfuerzo diario de los jugadores de Paraguay, que van más allá del ámbito deportivo.




