Las tormentas y condiciones meteorológicas extremas amenazan con afectar el desarrollo del Mundial 2026. Recientemente, la selección de Inglaterra experimentó un terremoto de magnitud 6.1 en su campo de entrenamiento en Florida, y días después, su partido de preparación contra Costa Rica se retrasó 30 minutos debido a una fuerte tormenta eléctrica que inundó el campo.
La FIFA ha establecido un protocolo para hacer frente a estas situaciones, que consiste en que si un rayo impacta o hay señales de descarga eléctrica en un radio de 8 millas (unos 13 kilómetros), los espectadores deben buscar refugio dentro del estadio y los jugadores se retiran a los vestuarios, iniciando una cuenta de 30 minutos. Si en ese tiempo no ocurre nada, todos regresan a sus posiciones.
Este protocolo ya se aplicó durante el Mundial de Clubes de 2025, lo que obligó a retrasar algunos encuentros durante más de 30 minutos. La época de tormentas y huracanes en la zona del Atlántico y el Caribe comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre, lo que coincide con la celebración del Mundial 2026.
La FIFA también ha determinado la implementación de pausas de hidratación en los encuentros del Mundial debido a los climas cálidos y húmedos que se esperan en la región. Los elementos climáticos podrían jugar un papel importante en la disputa de la Copa del Mundo.





