Dejar el Real Madrid tras criarse en La Fábrica no lleva al fin del mundo. Gonzalo y Palacios llegan al Fulham, un viaje a otra camiseta para el que sacaron billete muchos colegas. El entrenador del Fulham es Álvaro Arbeloa, que puede contarles cómo se experimenta lo de dejar la cantera blanca antes de volver.
Víctor Muñoz es el más reciente de los canteranos madridistas con un presente lejano. El extremo-bala jugó la temporada pasada en Osasuna y al final ha sido el Liverpool de Iraola el que se ha hecho con sus servicios. Santi Cañizares dejó la cantera madridista para buscar gloria y minutos en el Elche, Mérida y Celta, y con su labor se ganó el viaje de vuelta al Real Madrid.
Dani Parejo se hablaba desde que era un chaval en la cantera. Uno de sus avales era Di Stéfano, que vio algo diferente en ese centrocampista elegante con visión de juego, disparo y autoridad. Sin continuidad, su primera estación de paso fue el Getafe, lugar ideal para madurar hasta que en 2011 pasó al Valencia donde se hizo un referente.
Otro ejemplo es el de Dani Carvajal, que dejó la entidad en 2012 para probar la aventura del Bayer Leverkusen. Una temporada bastó para que se viera la fortaleza del futbolista. Carvajal regresó y fue intocable hasta su grave lesión de rodilla hace dos temporadas. También están los casos de Achraf Hakimi, que recorrió todas las categorías de la cantera madridista hasta llegar al primer equipo, y de Marcos Llorente, que era el pulmón en el centro del campo del Real Madrid Castilla.




