De un tiempo a esta parte el nombre de Giuliano suele usarse como arma arrojadiza contra su entrenador. Precisamente amparándose en el apellido que el propio jugador decidió no usar en su carrera como futbolista, comenzó un ruido a su alrededor que no hizo otra cosa que sacar una gran versión del pequeño de los Simeone. Tras completar el encuentro en Anoeta, la cara de felicidad de Giuli al celebrar su gol en el tiempo de descuento reflejaba la cara de un chico que se quitó un peso de encima.
"No tengo nada que comentar, los hechos y el trabajo de Giuliano hablan por sí solos", comentaba Simeone en la previa antes de viajar a San Sebastián. Unas horas después, tras el gol de Giuliano en el tiempo de añadido, el entrenador rojiblanco quiso destacar también la acción del tanto. “El gol de Giuliano, en carrera en el 92, con tres rivales, es para pocos”, aseguró el Cholo en la sala de prensa de Anoeta. No era para menos, tras más de 90 minutos de trabajo incansable, el futbolista rojiblanco encontraba un balón a más de 50 metros de la portería y tras una gran acción individual batía a Remiro y cerraba la goleada.
Si hay algo que no se puede cuestionar en Giuliano es su trabajo. Es prácticamente imposible saber en qué posición del campo juega el 20 del Atlético. Tan pronto es el futbolista que cierra en línea de cinco en la zaga como es el jugador más adelantado del equipo en el ataque. Ante la Real se pudo ver una gran versión defensiva del canterano rojiblanco al cerrar una de las grandes vías de peligro del equipo donostiarra. La banda izquierda formada por Sergio Gómez y Guedes comprobó en primera persona la cantidad de ayudas que puede llegar a realizar Giuli a su lateral.
El trabajo incansable de Giuliano para ayudar a Pubill permitió al Atlético cerrar una de las grandes vías de peligro. Con hasta ocho recuperaciones, su papel en defensa fue especialmente activo. Pero es que fue en el ataque donde una vez estiró al equipo hasta el punto de ser el jugador más adelantado en buena parte del choque. Los saques en largo de Oblak buscaban la peinada del futbolista argentino al que le tocó realizar el trabajo sucio. Pero no sólo de ‘delantero’ vivió Giuliano en el ataque, en su banda no se cansó de lanzar desmarques al espacio que Kang-in no pudo encontrar. Es cuestión de tiempo que el coreano saque ventaja de ese trabajo del 20.
Y todo ese trabajo muchas veces no se ve reflejado en las estadísticas, pero lo que no puede borrarse es que con el de ayer, Giuliano suma ya dos goles esta temporada siendo tras Baena el máximo goleador rojiblanco. A esos dos tantos hay que sumar ya una asistencia de gol en su mejor arranque como rojiblanco. Todo ello en los 452 minutos que ha estado sobre el verde. Segundo jugador de campo con más presencia solo superado por un Hancko que lo ha jugado todo. Giuliano participa en un gol esta temporada cada 150 minutos. Los números al final del curso volverán a dar la razón al argentino pero el trabajo no se puede contabilizar en cifras. Su partido en Anoeta demuestra que tiene gasolina para rato.





