El Girona parece que ha encontrado el camino del triunfo justo coincidiendo con el cierre del mercado a principios de mes. Casi desde entonces, los de Quique Álvarez han ganado tres de sus últimos cuatro partidos perdiendo solo ante el Castellón, un rival directo en la lucha por el ascenso, y con remontada blanquinegra en Montilivi. La última victoria ante el Cádiz (1-2) ha vuelto a dar aire a los blanquirrojos, que afrontan ahora un tramo de calendario en el cual disputarán cuatro de los próximos cinco partidos ante su afición. Una buena oportunidad.
Los gerundenses iniciarán la serie clave para instalarse en la parte alta de la tabla el viernes ante el Albacete (21h), que todavía no ha conseguido ningún triunfo en la liga. Después, el Girona se medirá al Mallorca, también en Montilivi, y casi sin margen de error después de perder ya contra otro candidato como el Castellón (domingo 4 de octubre a las 21h). El duelo de ex primeras se prevé intenso e igualado con dos buenas plantillas y técnicos que intentan ser protagonistas con el balón.
Posteriormente a los dos partidos como locales, el Girona se desplazará al Heliodoro Rodríguez López de Tenerife, el estadio en el cual ascendió por segunda y última vez a Primera (lunes 12 de octubre a las 21h), para volver a enlazar dos encuentros más en Montilivi con el objetivo ambicioso de sumar cuantos más puntos mejor.
El Andorra será el primer visitante del feudo de los blanquirrojos (domingo 18 de octubre a las 18:30h) y el Celta Fortuna el segundo (sin día ni hora decretada todavía). Los dos conjuntos son capaces de lo mejor y de lo peor por la juventud en sus plantillas, una arma de doble filo que seguro no lo pondrá fácil al Girona, consciente que Montilivi tiene que ser un fortín si quiere optar al ascenso directo, el gran objetivo. De momento en su estadio, el equipo dirigido por Quique Álvarez ya ha perdido cinco puntos, dos en el empate de la primera jornada ante el Leganés (1-1) y los tres que volaron hacía Castellón.





