España ha vuelto a estar entre las ocho mejores selecciones del mundo, algo que no ocurría desde que ganara la Copa del Mundo en Sudáfrica. Este logro se ha conseguido gracias al gol de Mikel Merino en Dallas, que se suma a la colección de dianas para la historia del navarro.
El camino a estos cuartos de final se ha construido de la mano de Luis de la Fuente, el seleccionador que cogió al equipo nacional tras la caída en Qatar ante Marruecos. De la Fuente ha dado a España dos títulos, ha jugado una final y encadena 36 partidos oficiales sin perder.
El triunfo ante Portugal llegó con el gol de Merino, el segundo máximo artillero en la etapa del riojano, con 11 goles. Y fue el primero en este Mundial de un jugador que entraba desde el banquillo. De la Fuente destaca la importancia de los jugadores que no salen de inicio, ya que hacen mejores a los que empiezan.
Desde su llegada al banquillo de la selección, los goles de jugadores que entran desde el banquillo tienen un peso importante. Esto se ha demostrado en partidos como el de la pasada Eurocopa, donde Mikel Merino entró desde el banquillo para marcar el gol que batió a Neuer en cuartos de final.
La realidad dice que las decisiones de De la Fuente, aunque desde fuera puedan parecer cuestionables, dejan de serlo con los frutos. El gol a Portugal lo fabricaron cuatro jugadores: un titular, Rodri, y tres suplentes, Fabián, Ferran y Mikel Merino. España busca las semifinales de la Copa del Mundo el viernes, en Los Ángeles y ante Bélgica.




