El Gobierno de EE.UU. ha anunciado que permitirá a la selección de Irán entrar en el país norteamericano hasta dos días antes de su próximo partido en el Mundial, previsto para el próximo viernes en Seattle. Esta decisión llega después de que los persas se quejasen de las restricciones implementadas por el Gobierno de Donald Trump en sus dos primeros encuentros.
El anuncio se produce después de que la FIFA prometiera a Irán que para su tercer partido contarían con mayor margen para ingresar al país desde México, a donde el equipo que dirige Amir Ghalenoei tuvo que trasladar su campamento base debido a la guerra iniciada contra la república islámica por EE.UU. e Israel en febrero.
Para el segundo partido del equipo, disputado en Los Ángeles contra Bélgica el pasado domingo, la Federación Iraní de Fútbol (FFI) había solicitado entrar dos días antes para poder aclimatarse y descansar, una petición que les fue denegada por el Gobierno Federal.
Todo esto llega tras la condena del embajador iraní ante la ONU en Ginebra, por el trato dado por Estados Unidos a la selección de su país en la actual Copa del Mundo. El embajador señaló que Estados Unidos ha instrumentalizado todas las obligaciones que tenía con los distintos equipos para ejercer presión sobre el iraní, recordando que Estados Unidos tardó mucho tiempo en expedir visados y se negó a expedirlos a algunos jugadores y miembros del cuerpo técnico.





