El 17 de abril de 1971, el Schalke 04 jugaba en casa contra el Arminia Bielefeld en la jornada 28 de la Bundesliga. El Arminia Bielefeld se llevó la victoria gracias a un gol de Gerd Roggensack a falta de ocho minutos para el final. Aunque fue una sorpresa, no fue algo extraordinario en el contexto del fútbol.
Sin embargo, lo que parecía un resultado normal en un partido de fútbol se convirtió en un escándalo mayúsculo. El 6 de junio, Horst-Gregorio Canellas, un hombre de negocios de origen español y alemán, cumplió 50 años y durante la celebración, reveló grabaciones que implicaban a varios jugadores de la Bundesliga en la compra de partidos.
El caso se hizo cada vez más grande, y aunque inicialmente el Schalke 04 parecía estar fuera de la trama, finalmente se descubrió que el partido del 17 de abril estaba involucrado. El portero del Schalke 04, Dieter Burdenski, había sido el contacto con el Arminia Bielefeld. Después de esto, la Federación Alemana y la Justicia comenzaron a investigar, lo que llevó a sanciones para varios jugadores del Schalke 04.
La investigación y los juicios posteriores llevaron a la suspensión de varios jugadores, incluyendo a Stan Libuda, Klaus Fischer, Herbert Lütkebohmert, Klaus Fichtel, Rolf Rüssmann, Heinz van Haaren y Jürgen Wittkamp. Los jugadores fueron multados y la Federación Alemana impuso nuevas suspensiones. El último jugador en ser suspendido fue Klaus Fichtel, quien lo fue del 4 al 22 de enero de 1978.
Horst-Gregorio Canellas, el hombre que descubrió el escándalo, tuvo un final trágico. Falleció el 23 de julio de 1999, después de haber sido secuestrado en 1977 por un comando del Frente de Liberación de Palestina. Aunque el Schalke 04 finalmente se olvidó del escándalo, el legado de Horst-Gregorio Canellas permanece como un recordatorio de la importancia de la integridad en el deporte.





