Un incidente conmocionante se produjo en un partido de fútbol americano en un instituto de Dakota del Sur. Durante el encuentro, un jugador perdió el control y se lanzó a agredir a un rival.
La escena fue especialmente lamentable, ya que se produjo en pleno partido, dejando a los espectadores y a los demás jugadores en estado de shock. La agresión fue un incidente aislado, pero que dejó una marca negativa en el evento deportivo.




