Después de una temporada decepcionante, el Granada CF afronta un verano incierto con problemas en la cantera y en el conjunto femenino, despidos en las oficinas e incesantes rumores de venta. La afición rojiblanca ha decidido manifestarse para exigir un cambio de rumbo en la gestión de la entidad nazarí, coincidiendo con el 20 aniversario del ascenso de Tercera a Segunda B ante el Guadalajara.
La Unión Granadinista convocó una concentración pacífica argumentando que el club sigue avanzando hacia una “deriva muy peligrosa” marcada por la falta de rumbo, la ausencia de explicaciones y decisiones difíciles de entender. La movilización congregó a unos 200 aficionados que reivindicaron a la dirección del club “cambios reales, transparencia y responsabilidad”.
La Federación de Peñas del Granada decidió no acudir a la manifestación, lo que ha generado un cisma que ha desembocado en la salida de cinco peñas de la Asociación. La afición nazarí ha denunciado los “años de inestabilidad, falta de planificación y ausencia de un proyecto claro” y ha exigido “cambios reales, transparencia, responsabilidad y un proyecto serio para el Granada CF”.
La situación actual del club ha generado una gran incertidumbre y el balón está en el tejado de los dirigentes rojiblancos, que deberían comenzar por arrojar algo de luz a la situación real del club, poniendo sobre la mesa la hoja de ruta y el proyecto que hay para reconducir la coyuntura actual.





