Stale Solbakken, seleccionador de Noruega, celebró la victoria de su equipo contra Senegal con un beso apasionado a su mujer Anniken en la grada. Solbakken reconoció que no sabía dónde estaban ubicados y tuvo que encontrar la manera de subir a las tribunas para compartir ese momento con su esposa.
Tras el partido, Solbakken se deshizo en elogios hacia Erling Haaland, que marcó dos de los tres goles de Noruega. También confesó que los minutos finales fueron una auténtica "pesadilla" debido al desgaste físico y la presión senegalesa.
Pero lo que pocos saben es que Solbakken ha vivido una experiencia que lo llevó al límite de la vida y la muerte. El 13 de marzo de 2001, su corazón se detuvo durante ocho minutos y fue declarado clínicamente muerto. Fue reanimado gracias a la intervención del médico del Copenhague, Frank Odgaard, quien le practicó la reanimación cardiopulmonar y el masaje cardíaco externo hasta que llegó la ambulancia.
Solbakken estuvo siete minutos sin respirar y aquel día ha sido completamente borrado de su memoria. Sin embargo, recuerda que unos días más tarde recobró el conocimiento en la unidad de cuidados intensivos del Rigshospitalet, donde le explicaron lo que le había sucedido. La experiencia lo ha llevado a ver la vida de otra manera y a no agobiarse por las cosas superficiales.





