Un fin de semana tardó Las Palmas en encontrar entrenador. Un movimiento rápido y que demuestra que no hubo hueco a la improvisación. Fue categórico Helguera al admitir que De la Barrera era el primero de la lista, pero también dejó constancia de un trabajo previo que explicó el director deportivo: 'Intentamos trabajar en el tiempo para que no nos pille el toro y así tener recursos para poder escoger a alguien que pueda conducir el grupo al objetivo global del club'. De la Barrera está en la agenda desde 2020, al igual que otros entrenadores evaluados por su grupo de trabajo con trayectorias, estilos y contextos diversos.
Desde antes que Luis García comunicase de forma definitiva que no continuaría en la isla, Helguera mantuvo conversaciones paralelas con varios técnicos. Javi Calleja fue uno de los primeros nombres en aparecer. Su experiencia en Segunda lo convertía en una opción sólida, avalado por su capacidad para construir equipos competitivos y ordenados.
Javi Rozada también formó parte del casting. El entrenador asturiano, después de hacer historia con AEK Larnaca, aportaba un perfil emergente y con hambre. Su propuesta táctica lo situó como una alternativa seria dentro del proceso de selección. García Pimienta también estuvo en el radar amarillo. Su identificación con un modelo de juego asociativo y protagonista encajaba plenamente con la tradición futbolística de la entidad.
Otro de los perfiles estudiados fue Martí Cifuentes. El técnico catalán despertó interés por su visión moderna del juego y por el trabajo realizado en contextos de alta exigencia.





