Que el Córdoba está acostumbrado a empezar mal en la etapa de Iván Ania es una realidad. Grandes cambios siempre de cromos en verano y el exigente libreto del ovetense a nivel táctico han hecho que sus planteles blanquiverdes hayan ido arrancando paulatinamente. Sin embargo, este curso es por ahora diferente a los anteriores...y con datos que dan para inquietarse.No se trata ya de que éste haya sido el peor de los cuatro inicios con el asturiano, que en sus tres años anteriores siempre había sacado más puntos -6 en Primera Federación y 5 y 4 en las cinco primeras jornadas de cada curso-, sino que el arranque es preocupante a nivel histórico. Los 3 de 15 de su balance sólo mejoran en todos los del siglo XXI en Segunda a dos conjuntos de infausto recuerdo.Uno de ellos es el equipo de la temporada 2018-19, el último que descendió a la entonces activa Segunda B. Con José Ramón Sandoval en el banquillo en una segunda etapa califal, el equipo sólo sacó dos puntos. La temporada acabó en descenso y como colista entre los que acabaron la competición, ya que el Reus fue excluido.El otro año en el que el Córdoba tenía menos puntos que ahora es igualmente para mirar al cielo. Fue en la temporada 2004-05, que acabó en el doloroso descenso contra el Real Valladolid. Con Esteban Vigo en el banquillo, los blanquiverdes sólo tenían un punto a estas alturas, dentro de una primera vuelta que cerrarían con tan sólo 12 en su casillero. Su reacción posterior no alcanzó para salvarse.Por ahora nadie quiere pensar en un año de total sufrimiento, aunque es cierto que cierto punto de nerviosismo sí se detecta en el ambiente, con muestras como que al acabar el partido del otro día Carracedo se fuera a discutir con un sector de los ultras. El mercado de fichajes realizado convenció poco o nada a una parte importante de la afición y por ahora los resultados, aunque el calendario no era sencillo tampoco, están demostrándolo.
El Córdoba sólo mejora...a los últimos que descendieron de Segunda





