El Celta había renunciado a Borja Iglesias, como campeón del mundo, en esta primera jornada para no alterar el calendario y evitar acumular muchos partidos en un corto espacio de tiempo en el arranque liguero.
Sin embargo, el aplazamiento del Celta-Osasuna debido al hongo que ha invadido el césped de Balaídos ha cambiado los planes del equipo, que ahora enfrentará un arranque competitivo frenético en una temporada cargada de encuentros.
El Celta iniciará LaLiga el sábado 22 en Mestalla, luego jugará consecutivamente en Balaídos el 27 y el 30 del presente mes ante Osasuna y Athletic, y el jueves día 3 visitará a la Real Sociedad. Estos tres últimos partidos se disputarán en apenas una semana.
Después, el lunes 7 de septiembre, visitarán a Getafe, lo que supone disputar cinco partidos ligueros en 16 días. Un ritmo frenético antes de que arranque la liguilla de Europa League.
No obstante, el equipo puede encontrar un aspecto positivo en que Borja Iglesias llegará al primer partido de Mestalla con ya dos semanas de entrenamiento, pudiendo contar con algún minuto, y Pablo Durán y Javi Galán podrían llegar físicamente aptos.





