Después de los numerosos terremotos que han sacudido Granada y su área metropolitana, se viven días de incertidumbre y nerviosismo en la ciudad de la Alhambra, donde se trata de recuperar la normalidad mientras se evalúan los daños. Un examen que también está pasando el Estadio de Los Cármenes para confirmar que todo es seguro antes de la disputa del partido frente al Mallorca del próximo lunes.
Durante la mañana de este miércoles, técnicos del Ayuntamiento de Granada, junto a otros externos contratados por el club nazarí, han visitado el coliseo rojiblanco para asegurar que no ha habido daños estructurales, algo que por el momento parece descartado, pero será la Liga quien tenga la última palabra.
El jueves será el turno para los técnicos de LaLiga, que se encargarán de realizar un nuevo análisis de los daños sufridos por el estadio y decidirán si el Granada-Mallorca se puede disputar con normalidad y cumpliendo los estándares de seguridad necesarios.
Tampoco están siendo días sencillos para los futbolistas del Granada. Durante la primera serie de seísmos, la expedición rojiblanca se encontraba en tierras asturianas para medirse al Oviedo y los jugadores despertaron el sábado con mensajes de sus familiares relatando lo ocurrido y los momentos de angustia, lo que no impidió que el conjunto andaluz compitiese en el Tartiere con la máxima intensidad.
De vuelta a Granada, los últimos terremotos han afectado a varios de los integrantes del plantel nazarí, como ha relatado en los micrófonos de Onda Cero Raúl Lizoain, cuya vivienda, junto a la de Alcaraz, ha sido de las más afectadas, con grietas y desprendimientos que han obligado a los jugadores a abandonar sus hogares.
A pesar de la situación, el equipo sigue ejercitándose con normalidad, tratando de centrarse en el duelo contra el Mallorca del próximo lunes: Una cita en la que los de Pacheta esperan templar los nervios y sacar su mejor versión para regalarle al granadinismo una victoria que endulce todo lo vivido en la última semana.





