El Inter Miami se encontraba en desventaja 3-1 frente al Nashville en la MLS cuando se produjo un incidente inesperado. El portero rival realizó un saque en largo que parecía inofensivo, pero el guardameta del Inter Miami se resbaló de manera inexplicable.
Este resbalón dejó el camino completamente despejado para que el delantero del Nashville marcara con total comodidad, aumentando así la ventaja de su equipo.




