Bruno Iribarne afronta su llegada al Burgos con la intención de competir por la portería y aprovechar una nueva etapa tras una temporada sin minutos en el Almería. "Soy un portero joven, me queda mucho por aprender. Pero vengo a trabajar de tú a tú y a pelear por un puesto", aseguró.
El guardameta destacó la confianza que recibió de Michu desde el primer momento y su buena adaptación al vestuario burgalés, al que define como "joven y con ganas de hacer cosas grandes". También se mostró sorprendido por el ambiente de El Plantío, que ya pudo disfrutar en el triunfo ante el Córdoba. "Aquí se vive uno de los mejores ambientes de fútbol en el que yo haya estado", señaló.
Sobre su perfil, se definió como un portero "con mucha personalidad", rápido, con buen juego de pies y capaz de crecer "ante las adversidades". Su objetivo es asentarse y convertir la competencia por el puesto en un beneficio para el equipo.





