El Betis activó otra bronca en Mestalla con una victoria forjada en los minutos finales, cuando el partido se había convertido en un correcalles que el equipo verdiblanco supo manejar por fútbol y por piernas. Fue un buen pase de Fran García el que habilitó el golazo de Pablo García, de volea con la izquierda en la frontal del área. Después, Sadiq tuvo dos ocasiones, una clarísima, que no acertó a embocar, lo que disparó el enfado desde la grada en apenas tres días y dos jornadas disputadas.
Después del 0-0 ante el Celta, se había propuesto Corberán que el Valencia ganara frescura ofensiva sin perder la solidez que le aportan los cinco defensas. Por eso mandó a Sato hacia la derecha y a Danjuma, a la izquierda, con Hugo Duro en punta. El delantero japonés generaba, provocaba, pero no terminaba de conectar. Cruzó demasiado su primer disparo y se encontró con una buena parada de Álvaro Valles, en el segundo.
No era un desasosiego constante en el área verdiblanca, pero el Betis tampoco terminaba de responder con algún golpe intimidatorio, aunque tuviera mucho más tiempo el balón. Algún chispazo de Antony, un cambio de orientación de Fornals y poco más, para desesperación del Cucho Hernández, que no paraba de pedir alguna pelota.
Casi todo pasaba por la banda derecha del Valencia, con Maffeo muy estirado en funciones ofensivas hasta provocar una amarilla de Firpo. Motivo de más para seguir insistiendo en la segunda parte por ese costado, hasta que Pellegrini quitó al lateral dominicano para evitar males mayores. Para entonces Diakhaby ya había arrebatado un balón de la cabeza al Cucho y Corberán trataba de revitalizar a su equipo con tres cambios.
Respondió Pellegrini metiendo a uno de los pocos jugadores capaces de filtrar pases entre líneas hiperpobladas de contrarios. En su primera intervención robó a Guido y trató de sorprender a Dimitrievski, algo adelantado pero atento.
Pero no era control y pase lo que pedía el partido en los minutos finales, sino piernas para correr. Las tuvo Parrott, que se pudo coronar en el primer balón que tocaba, pero cruzó demasiado el balón, quizá confiado en que iban anular la acción por fuera de juego. Le faltó decisión después a Sadiq para rematar. A ese error le siguió otro de Fornals, al que un mal control le arruinó una gran jugada de Antony. Pero no falló Pablo García en otro contragolpe que lanzó el mismo y que remató de volea a la red tras un gran centro de Fran García.
Acto seguido, Álvaro Valles evitó un gol cantado de Sadiq dentro del área. Esa acción activó el conocido estado de ebullición en Mestalla, con cánticos contra Corberán y la directiva.





