Después de reforzar el equipo con la llegada de media docena de fichajes, Pacheta confirmó que sólo restaban una o dos piezas para dar por completada la plantilla rojiblanca. La gran prioridad desde entonces ha sido encontrar un central que añadir a la línea defensiva y finalmente el Granada se ha decantado por el zaguero alemán Benedikt Gimber, que firma por dos temporadas.
El conjunto andaluz y el Heidenheim han llegado a un acuerdo para el traspaso de Gimber, que de esta forma abre un nuevo capitulo en su dilatada trayectoria tras desarrollar su carrera en Alemania, donde acumula 77 encuentros en la Bundesliga y 160 partidos en la Segunda división del país teutón.
A pesar de la irrupción de Bourama, que rindió a gran nivel ante el Oviedo, Pacheta reclamaba la llegada de un central más para completar la rotación, vacante que ocupará Gimber, aportando experiencia, liderazgo y contundencia en el juego aéreo, un perfil que encajar a la perfección con las necesidades que tenía el cuadro nazarí.
A sus 29 años y con 1,87 metros de altura, Gimber, que ha sido internacional con las categorías inferiores de la selección alemana, ha dejado temporadas a gran nivel, pasando por clubes como el Hoffenheim, Sandhausen, Karlsruher, Jahn Regensburg, Ingolsdadt y el Heidenheim.
Gimber llega a Los Cármenes para acompañar a Lama, Oscar y Bourama en el centro de la zaga, una rotación de garantías para afrontar una temporada larga y exigente, en la que Pacheta tendrá donde elegir en función de los rivales y las circunstancias.





