El final del Mundial marca el comienzo del último capítulo en la operación para fichar a Julián Álvarez. El Barcelona debe resolver este asunto de manera inmediata, ya sea cerrando el traspaso o descartando la opción. Sin embargo, la situación se complica debido a la firme postura del Atlético de Madrid, que sigue decidido a no vender al jugador.
Gil Marín, representante del Atlético, ha expresado claramente la intención del club: 'No queremos transferirlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros ni aceptaremos una de 150 ni una de 200'. Esto ha llevado al Barcelona a considerar que, sin un órdago rotundo de Julián Álvarez, no habrá manera de ficharlo.
El club barcelonés ha establecido un plazo hasta el 31 de julio para comprobar si existe alguna posibilidad de cerrar el fichaje. Si no ven opciones reales de incorporar al jugador, se olvidarán de él y activarán el plan B, que incluye la búsqueda de otro delantero centro o apostar por los jugadores ya presentes en la plantilla.
En este sentido, el club cuenta con la opción de buscar otro delantero de primer nivel, gracias a la inyección de 105 millones de euros recibida esta semana. Otra posibilidad es apostar por jugadores como Dani Olmo o Ferran, que podrían desempeñar la función de falso nueve, o incluso considerar a Lamine Yamal en una posición más centrada, siguiendo una evolución similar a la de Leo Messi.




