El Celta de Vigo había planeado iniciar la competición liguera en su estadio de Balaídos ante Osasuna, con todas las entradas vendidas, pero el partido fue aplazado debido a problemas con el césped del estadio.
Con el encuentro pospuesto, el equipo está aprovechando estos días para cambiar el césped y dejarlo en perfectas condiciones para los próximos partidos, incluyendo el que enfrentará al Andorra el lunes 24 y al primer equipo tres días después.
El entrenador, Claudio Giráldez, ha decidido dar descanso a sus jugadores este domingo, después de una semana de cinco entrenamientos, para encarar el intenso arranque liguero que les espera, con cinco partidos en diecisiete días.
Además, el equipo espera la recuperación de Javi Galán y Pablo Durán, que podrían recibir el alta médica en los próximos días, y también se centra en la puesta a punto de Borja Iglesias, que está en su segunda semana de trabajo tras las vacaciones.
Mientras tanto, el club sigue trabajando en el mercado de traspasos, con tres salidas, una venta y dos incorporaciones pendientes, y la próxima semana puede ser crucial para resolver estas cuestiones.





