Las tormentas y condiciones meteorológicas amenazan al fútbol. Durante estos días de preparación, las instalaciones de concentración de la selección de Inglaterra se tambalearon a causa de un terremoto de magnitud 6.1 que se produjo en las costas de Cuba y que se sintió en Florida. Días después, los 'Three Lions' tuvieron que comenzar 30 minutos más tarde su último encuentro de preparación ante Costa Rica debido a una fuerte tormenta eléctrica que inundó el campo y que hacía imposible jugar el encuentro por culpa de los rayos y el agua acumulada.
La FIFA usará el mismo protocolo que aplicó durante la disputa del Mundial de Clubes de 2025. La norma dice que si un rayo impacta o hay señales de descarga eléctrica en un radio de 8 millas (unos 13 kilómetros), los espectadores deben ponerse a cubierto dentro del estadio y los jugadores se retiran a los vestuarios y comienza una cuenta de 30 minutos. Si en ese tiempo no ha ocurrido nada, todos los actores vuelven a sus posiciones.
En los meses en los que se disputará el Mundial habrá riesgo de tormentas en gran parte de Norteamérica. La FIFA ya tiene un protocolo que obligó a algunos encuentros del Mundial de Clubes a retrasarse durante más de 30 minutos. El encuentro entre el Benfica y el Auckland City se tuvo que parar durante dos horas y media, lo mismo con el choque entre el Pachuca y el Salzburgo (una hora y 40 minutos) y el Ulsan ante Mamelodi Sundowns (una hora).
La época de tormentas y de huracanes comienza el 1 junio en la zona del Atlántico y el Caribe y acaba el 30 de noviembre. Además, esas tormentas se podrán alternar con climas cálidos y húmedos por los que la FIFA ha determinado las pausas de hidratación en los encuentros del Mundial. Los elementos decidirán la disputa de la Copa del Mundo.





