El actual subcampeón del mundo, Francia, inicia su andadura en Norteamérica con el objetivo de regresar a la final y añadir una tercera estrella a su escudo. Sin embargo, ha sido la favorita que peor parada ha salido del sorteo. El equipo de Deschamps derrotó en la primera jornada a Senegal por 3-1 gracias a un doblete de Mbappé y un gol de Barcola y en la segunda a Irak por 3-0.
La Selección de Francia llega a esta cita con la espina clavada de la dramática final perdida en Qatar 2022. Con dos títulos mundiales en su haber (1998 y 2018), el equipo francés, liderado por Didier Deschamps, cuenta con una de las plantillas más profundas y talentosas del planeta, con la guinda de las superestrellas Mbappé y Dembelé, actual Balón de Oro.
Noruega es otro equipo fuerte del grupo I, que ha ganado 4-1 a Irak y 3-1 a Senegal con dos goles de Haaland en ambos partidos. Los noruegos presentan este Mundial a la mejor generación de su historia, superior incluso a aquella de Berg, Solskjaer o Tore Andre Flo. Bobb, Odegaard, Sorloth, Nusa o Haaland son nombres atacantes muy potentes.
Senegal y Irak completan el grupo I. Los senegaleses mantienen un buen once, con Sadio Mané a la cabeza, y tienen poderosos mediocampistas que manejan bien los partidos. Irak, por su parte, se clasificó para el Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Bolivia en Monterrey y se quedó con el último billete para la cita mundialista.





