La Selección de Bélgica inicia una nueva etapa en el Mundial 2026, buscando transformar su potencial en una gran actuación. Sin embargo, su camino parece cómodo, ya que se jugará el pase ante Nueva Zelanda después de empatar ante Egipto e Irán.
El seleccionador Rudi García ha recuperado a Thibaut Courtois para intentar echar el cerrojo a un equipo que no tiene el glamour de hace unos años, aunque mantiene mitos como Kevin De Bruyne o Romelu Lukaku. La defensa y el mediocampo de los 'Diablos Rojos' son un poco más débiles que el resto de líneas.
Irán es otra de las selecciones del Grupo G, y durante los últimos tiempos se han asentado como una de las mejores del fútbol asiático. Acudirán al que será su cuarto Mundial consecutivo desde Brasil 2014 y el séptimo que disputen a lo largo de su historia. Sin embargo, nunca han superado la primera fase.
Egipto es un caso curioso, ya que nadie supera sus siete Copas de África, pero el Mundial se les resiste. El extremo del Liverpool, 'Mo' Salah, acecha a Hossam Hassan como máximo goleador histórico de Egipto. Le acompañan varios incondicionales, como el veterano meta El Shenawy y Rabia.
Nueva Zelanda es otra de las selecciones débiles del Mundial, y su delantero centro Chris Wood es la gran referencia y estrella de un fútbol que siempre ha tenido su desarrollo en las Islas Británicas. En una nación donde reina el rugby, pasar de fase ya sería un milagro para los neozelandeses.





