La Comunidad de Madrid, propietaria del estadio de Vallecas, ha presentado un proyecto de reforma integral para cambiar la cara del estadio sin sacar al equipo del Rayo Vallecano de su casa. El plan contempla una cuarta grada, una torre con espacios multiusos y un recinto preparado para crecer en eventos deportivos, conciertos, festivales y otros macroactos.
La propuesta busca apagar las especulaciones sobre una salida del Rayo para construir un feudo propio y eleva el aforo de 14.500 a 18.500 asientos, es decir, 4.000 localidades más. La ampliación se apoyaría en una cuarta grada en el fondo de la calle Teniente Muñoz Díaz, justo donde hoy Vallecas no tiene graderío.
El diseño apuesta por «gradas simétricas voladas» y exige «reconfigurar el estadio» mediante un «desplazamiento en vuelo» hacia la calle Payaso Fofó sin modificar la huella del edificio. La operación pasa por mover ligeramente el césped unos metros, lo que abriría sitio en los fondos sin tocar la posición de los graderíos principales y se cerraría el campo con dos nuevas gradas gemelas.
El proyecto también incluye la construcción de un edificio multifuncional con aparcamiento subterráneo y «conexión directa» con el estadio en la parcela anexa de la calle Arroyo del Olivar, propiedad de la Comunidad. El consejero de Cultura, Mariano de Paco, ha ofrecido ese complejo al club como posible sede y como espacio para «otras actividades deportivas y sociales».





