Con 309 partidos como armero y varias cicatrices de guerra, Anaitz Arbilla afronta su undécima campaña en el Eibar con la misión de disfrutar del día a día y sin perder la ambición y competitividad que le han permitido formar parte del 'Top 5' de jugadores con más partidos defendiendo la elástica azulgrana.
Arbilla reconoce que "jugar once temporadas en el mismo club es algo muy potente. Nunca hubiese soñado llegar a estas cifras. Seguir siendo parte del fútbol profesional, del sitio donde quiero estar, me hace estar contento. Me siento todavía con fuerzas para seguir compitiendo". El '23' hace tiempo que dejó de pensar en objetivos a largo plazo y su mente está enfocada en mirar solo a esta temporada.
La principal novedad este verano en clave armera gira sobre el banquillo, con la marcha de San José. Arbilla destaca que "a mí no me pilló por sorpresa que un equipo de Primera viniera a por San José porque el año pasado, incluso durante la primera mitad de la temporada, creo que estuvo a un gran nivel. Desde aquí le deseo toda la suerte del mundo".
El capitán quiere arrancar el curso de la mejor manera posible y que las dos primeras jornadas se disputen en Ipurua supone un aliciente extra. "Tenemos dos jornadas consecutivas en casa y para nosotros Ipurua siempre es un arma. No va a ser definitivo, pero estamos con buenas sensaciones y con ganas de empezar en casa ganando. El equipo está fuerte y unido".





