El salto de categoría no le viene grande a Markel Arana. El canterano está cumpliendo con creces en sus primeros meses como futbolista del primer equipo del Eibar. Ya no es una novedad verle entre los elegidos de Aranbarri y no está desentonando en uno de los equipos con mejor comportamiento defensivo de la categoría. Ha participado en 4 de los 6 encuentros disputados y las sensaciones van a más con el paso de las jornadas.
En los despachos de Ipurua había muchos argumentos que avalaban la apuesta por Arana. Su trayectoria en las categorías inferiores, su influencia en el Eibar B, donde ya estuvo a las órdenes de Aranbarri, y el rendimiento ofrecido la pasada temporada en el Barakaldo eran algunas de los motivos que llevaron a la Dirección Deportiva a darle un dorsal del primer equipo este verano. Un sueño cumplido y otra muestra más del excelente momento que vive la cantera armera.
Sin embargo, lo difícil no es llegar sino hacerse un hueco en el primer equipo. Arana sabía que la exigencia iba a crecer, pero no está acusando el salto de categoría en estos primeros meses. Comenzó como titular ante el Tenerife, pero el regreso de Elgezabal y la vuelta de Arbilla al eje de la zaga han subido la exigencia en una posición en la que parte como tercera opción, por delante de Jair, un jugador que estuvo a un gran nivel en la segunda vuelta del pasado curso.
Arana firmó una actuación sobresaliente en la goleada en Vigo y volvió a repetir a un gran nivel en la segunda mitad de Elda. El vizcaíno se está mostrando como un defensa agresivo en las disputas y contundente en cada acción defensiva. Se ha impuesto en 19 de los 21 duelos (90%), es el defensa de todo Segunda con mejor porcentaje de duelos ganados y no ha tenido que cometer ninguna falta en estos cuatro partidos. El inicio es prometedor y lo normal es que el Eibar no tarde en abordar su renovación.





