El proyecto del Newcastle United, liderado por el PIF de Arabia Saudí, se encuentra en un punto crítico después de la salida de Eddie Howe, quien anunció su marcha del equipo a menos de un mes para el comienzo de la Premier League. Esto marca el comienzo de una nueva etapa de reconstrucción para el club, que se ha descapitalizado notablemente en la última temporada.
La venta de Isak el verano pasado ya había dejado entrever las debilidades del proyecto, y la temporada pasada el equipo finalizó 12º en la Premier League, muy lejos de clasificarse para competiciones europeas. Los rendimientos de jugadores clave como Gordon, Bruno o Tonali, y los fichajes millonarios como Woltemade o Wissa, no fueron los esperados.
El verano ha traído cambios significativos, con la marcha de jugadores importantes como Gordon, Tonali y Trippier, y se rumorea que Bruno Guimaraes también abandonará el club. El Newcastle United ha ingresado casi 190 millones de euros con estos traspasos, pero la falta de liderazgo y la marcha de Howe han dejado al equipo en una situación incierta.
El club ha anunciado una política de fichajes diferente, invirtiendo en jugadores jóvenes que aún deben demostrar su valía en el nivel más alto. Hasta ahora, se han incorporado jugadores como Bazoumana Touré, Stein Steur, Aladji Bamba y Ewen Jaouen, y se espera la llegada de Hornicek. El director ejecutivo del club, David Hopkinson, ha explicado que la estrategia es comprar bien y vender bien, sin centrarse necesariamente en gastar la mayor cantidad de dinero.





