El Villarreal esperaba un mercado tranquilo este verano y, salvo sorpresas de última hora, así está resultando ser para los amarillos. Pero como dijo Iñigo Pérez en su comparecencia previa al partido ante el Racing, el mercado lleva “su propio curso y se acelera cuando quiere”.
El club de La Plana tiene un as en la manga para complicar las salidas de sus principales futbolistas cuando el libro de pases entra en la recta final. Y en casos como el de Mikautadze, la cláusula de salida del delantero sube de forma importante. Fichado el pasado verano tras el pago de 30 millones al Olympique de Lyon, el precio del internacional georgiano es de 60 millones de euros.
Una cifra importante aunque “pagable” por parte de equipos poderosos. Pero esta aumenta hasta los 75 millones en los últimos diez días de mercado. 15 millones más que sirven para blindar mejor al futbolista o, en su defecto, obligar a una negociación más ventajosa para los intereses castellonenses.
La realidad es que, hasta la fecha, el Villarreal no ha recibido ofertas por sus principales futbolistas, caso del propio Mikautadze o Pape Gueye. Si por el mediocentro senegalés es cierto que hubo un interés del Everton, que no pasó de ahí, en el caso del delantero ni otros clubes ni los representantes del futbolista han comunicado nada al conjunto castellonense.





