El hijo de un ilustre de LaLiga, Federico Redondo, complicó el partido al Elche con un grave error que desembocó en su expulsión nada más comenzar el partido, a los seis minutos. El hijo de otro ilustre de LaLiga, Roy Revivo, hizo un jugadón para servir el 0-2 a Fer Niño, también hijo de ilustre del campeonato español y gran protagonista del partido tras marcar dos de los tres goles que dieron al Elche su primer triunfo en LaLiga (1-3) a costa de un Espanyol desacertado y desesperado. No fue la noche del cuadro perico y sí la de Fer Niño, aunque nadie lo habría sospechado a los seis minutos de partido. Don fútbol.
El partido comenzó sin sorpresas. Es decir, con el Elche pegándose un tiro en el pie. Es un clásico de estas primeras jornadas. El equipo de Anselmi es una máquina de dar facilidades. Chust dio un mal pase a Redondo y el argentino incluso lo empeoró con otro a Dituro. Como veía que el balón se quedaba corto, agarró a Bryan Zaragoza. El árbitro, que sabía que era el último defensor, quiso ahorrarse problemas y no señaló nada de inicio, pero el VAR no tuvo más remedio que avisarle. Roja y el Elche con 10 con todo el partido por delante. Poco después, otro mal pase de Chust a Dituro no lo aprovechó el Espanyol por poco. Pintaba mal para el Elche, pero...
Parajódicamente, quedarse con 10 llevó al cuadro ilicitano a jugar con más sencillez, aplicarse y evitar errores absurdos. El esfuerzo que hicieron los futbolistas de Anselmi, que decidió no hacer cambios y retrasar a un excelente Morcillo al centro de la defensa, fue encomiable. Para sacar algo necesitaba, sin embargo, que el Espanyol también pusiera de su parte. Y lo hizo. Le entraron las prisas al equipo de Manolo González, la necesidad de ganar el partido enseguida, como si no tuviera por delante todo el tiempo del mundo. Y en esa precipitación entró incluso su portero, Dmitrovic, que abrió la puerta y Fer Niño se coló hasta la cocina.
El delantero del Elche ganó la espalda a Unai Núñez tras un pase largo de Germán Valera, pero si el portero del Espanyol se hubiera quedado en su sitio, Niño tendría que haber hecho demasiadas cosas para marcar. Dmitrovic salió a destiempo y Fer Niño lo hizo a la perfección: regate y a la jaula con la izquierda. El estupor se apoderó de la grada y del Espanyol... y el Elche lo aprovechó para hacer sangre. Poco después, Revivo cabalgó con potencia y clase y puso un caramelo al segundo palo rematado de volea por Fer Niño. Un golazo para el 0-2.
Se crispó la grada y nadie en el Espanyol encendía la bombilla, ni siquiera el internacional Roberto. Bryan Zaragoza era el más voluntarioso, pero sin demasiado acierto. En el Elche todos rayaban a su mejor nivel, jugando con los nervios de un desesperado Espanyol. Fer Niño se atrevía con todo, Lemar trabajaba y jugaba, Germán Valera era un puñal por la izquierda, Cepeda amenazaba por la derecha, Morcillo era un titán en el centro de la defensa... Parecía que el equipo que jugaba en superioridad era el Elche.
Tocó teclas Manolo González, pero el Espanyol era todo voluntad y pocas ideas. A base de colgar balones, eso sí, metió el miedo en el cuerpo con un autogol de Chust, que saltó con Marcos Fernández a un buen centro de Javi Hernández. Quedaba mucho y podían aparecer los fantasmas de la necesidad en el Elche, pero un imperial Germán Valera selló su partidazo con un magnífico gol. La carrera fue soberbia y la definición, picadita ante Dmitrovic, una delicia. El MVP fue para Fer Niño de forma merecida, pero bien podría haber sido para Valera. El Elche al fin sonríe. Y jugando con diez durante 95 minutos. No es, o no debe ser, una victoria cualquiera.





