La selección española tiene este martes en Croacia la primera oportunidad de poner el sello matemático a su clasificación para los cuartos de final de la Nations League. Después de completar un pleno de tres victorias con el 3-1 ante la República Checa en Oviedo, España suma nueve puntos y una nueva victoria en Split la colocaría con 12, una cifra que garantizaría su presencia entre las ocho mejores selecciones del torneo cuando todavía quedarían dos jornadas por disputarse.
Las cuentas son sencillas. Croacia se ha quedado con tres puntos después del durísimo 0-7 encajado este sábado ante Inglaterra, por lo que una victoria española el martes abriría una distancia de nueve puntos entre ambas selecciones cuando sólo quedarían seis en juego. La República Checa, por su parte, continúa sin puntuar antes de medirse a Inglaterra. Pase lo que pase en ese encuentro, un triunfo en Split convertiría en inalcanzable para los dos perseguidores la posición de España entre las dos primeras plazas.
De esta manera, la selección podría afrontar las dos últimas jornadas con los deberes principales hechos y con otro objetivo en el horizonte: asegurar la primera plaza del grupo. Inglaterra continúa siendo el gran rival de los de Luis de la Fuente y el calendario ha reservado para el 15 de noviembre, en el Metropolitano, el segundo enfrentamiento entre las dos selecciones. Si los ingleses mantienen el ritmo, ese partido puede convertirse en el gran duelo por el liderato.
Pero antes de hacer cuentas con noviembre aparece Croacia. Y España se encontrará el martes con una selección herida como pocas veces en su historia. Inglaterra pasó por encima del equipo croata en Rijeka con un 0-7 que supone la derrota más abultada de la historia de su selección.
El golpe ha sido enorme y España viajará a Split sabiendo que enfrente tendrá un rival bajo una presión tremenda. Croacia ya había sufrido ante la propia selección española días atrás, cuando cayó 4-1 en Sevilla, y la goleada frente a Inglaterra ha aumentado todavía más las dudas alrededor del equipo. Dos derrotas de semejante calibre en apenas unos días han cambiado por completo su situación en el grupo.




